¿Qué tipos de problemas sexuales pueden presentarse en mujeres con diabetes?
Muchas mujeres con diabetes sufren de problemas sexuales. Aunque la investigación sobre los problemas sexuales en las mujeres con diabetes es limitada, un estudio reveló que el 27 por ciento de las mujeres con diabetes tipo 1 presentan disfunción sexual. Otro estudio reveló que el 18 por ciento de las mujeres con diabetes tipo 1 y el 42 por ciento de mujeres con diabetes tipo 2 sufren de disfunción sexual.Los problemas sexuales pueden incluir
- lubricación vaginal disminuida, que produce sequedad vaginal
- relación sexual dolorosa o incómoda
- deseo sexual disminuido o ausente
- respuesta sexual disminuida o ausente
Las causas de los problemas sexuales en las mujeres con diabetes incluyen el daño de los nervios, la disminución de flujo sanguíneo a los tejidos genitales y vaginales, y cambios hormonales. Otras causas posibles incluyen algunos medicamentos, abuso en el
consumo de alcohol, tabaquismo, problemas psicológicos como ansiedad o depresión, infecciones ginecológicas, otras enfermedades y afecciones relacionadas con el embarazo o la menopausia.
Las mujeres que sufren de problemas sexuales o que notan cambios en la respuesta sexual deben considerar el hablar con su proveedor de atención médica. El proveedor de atención médica hará preguntas sobre la historia médica de la paciente, cualquier afección o infección ginecológica, el tipo y frecuencia de los problemas sexuales, los medicamentos, el tabaquismo, el consumo de alcohol y otros problemas de salud. El proveedor de atención médica podría preguntar si la paciente se encuentra embarazada o ha alcanzado la menopausia y si se encuentra deprimida o si ha tenido cambios difíciles en su vida recientemente. Un examen físico y pruebas de laboratorio también podrían ayudar a identificar la causa de los problemas sexuales. El proveedor de atención médica también hablará con la paciente sobre el control de la glucosa en la sangre.
Los lubricantes vaginales de venta libre o con receta podrían ser de ayuda para las mujeres que sufren de sequedad vaginal. Las técnicas para tratar la respuesta sexual disminuida incluyen cambios en la posición y estimulación durante la relación sexual. La terapia psicológica también podría ser útil. Los ejercicios Kegel para ayudar a fortalecer los músculos pélvicos podrían mejorar la respuesta sexual. Actualmente se están llevando a cabo estudios sobre los tratamientos con fármacos.
La diabetes y problemas urológicos
Los problemas urológicos que afectan a hombres y mujeres con diabetes incluyen problemas vesicales e infecciones de las vías urinarias.Las vías urinarias
Problemas de la vejiga
Muchos acontecimientos o trastornos pueden dañar los nervios que controlan la función vesical, entre ellos se cuentan la diabetes y otras enfermedades, lesiones e infecciones. Más de la mitad de las mujeres y hombres con diabetes tienen disfunción vesical debido al daño de los nervios que controlan la función de la vejiga. La disfunción vesical puede tener un efecto impactante en la calidad de vida de una persona. Los problemas de la vejiga comunes en hombres y mujeres con diabetes incluyen los siguientes:- Vejiga hiperactiva. Los nervios dañados podrían enviar señales a la vejiga en el momento inadecuado, haciendo que los músculos se contraigan sin aviso. Los síntomas de la vejiga hiperactiva incluyen
- El control inadecuado de los músculos del esfínter. Los músculos del esfínter rodean la uretra—el tubo que transporta orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo—y la mantiene cerrada para retener la orina en la vejiga. Si los nervios de los músculos del esfínter se dañan, los músculos pueden aflojarse y permitir el goteo o permanecer cerrados cuando la persona trata de expulsar la orina.
- Retención de orina. En algunas personas, el daño de los nervios evita que los músculos de la vejiga reciban la señal de que es tiempo de orinar o hace que los músculos sean muy débiles y no puedan vaciar la vejiga por completo. Si la vejiga se llena demasiado, puede acumularse la orina y la presión creciente puede dañar los riñones. Si la orina permanece demasiado tiempo en el cuerpo se puede desarrollar una infección en los riñones o la vejiga. La retención urinaria también puede producir incontinencia por rebosamiento, que es el goteo de orina cuando la vejiga está llena y no se vacía por completo.
El tratamiento de los problemas de la vejiga debido a daño nervioso depende del problema específico. Si el problema principal es la retención de orina, el tratamiento puede incluir medicamentos para estimular un mejor vaciado de la vejiga y la práctica de un vaciamiento programado que consiste en orinar en un horario fijo, que ayuda a hacer más eficaz la micción. Las personas a veces necesitan insertarse periódicamente un tubo delgado llamado catéter a través de la uretra para drenar orina de la vejiga. También es útil aprender a saber cuándo está llena la vejiga y cómo masajear la parte inferior del abdomen para vaciar la vejiga por completo. Si el goteo urinario es el problema principal, los medicamentos, el fortalecimiento de los músculos con los ejercicios Kegel y la cirugía pueden ayudar en algunos casos.
Infecciones de las vías urinarias
Cuando las bacterias, usualmente del sistema digestivo, alcanzan las vías urinarias se pueden presentar infecciones. Si las bacterias crecen en la uretra, esta infección se conoce como uretritis. Las bacterias pueden subir por las vías urinarias y causar una infección de la vejiga llamada cistitis. Una infección sin tratarse puede avanzar más adentro del cuerpo y causar pielonefritis, una infección de los riñones. Algunas personas tienen infecciones crónicas o recurrentes de las vías urinarias. Los síntomas de las infecciones de las vías urinarias incluyen- necesidad intensa de orinar
- dolor o ardor en la vejiga o uretra durante la micción
- orina turbia o rojiza
- en mujeres, presión sobre el hueso púbico
- en hombres, sensación de llenura en el recto
Un proveedor de atención médica pedirá una muestra de orina para analizarla en busca de bacterias y pus. Se pueden realizar pruebas adicionales si el paciente tiene infecciones frecuentes de las vías urinarias. Una ecografía proporciona imágenes de las ondas acústicas del eco que rebota de los órganos internos. Una pielografía intravenosa usa un tinte especial para realzar las imágenes radiográficas de las vías urinarias. Se puede realizar también una cistoscopia.
Para prevenir infecciones más graves, son importantes la detección y el tratamiento oportunos. Para erradicar una infección de las vías urinarias, es probable que el proveedor de atención médica recete un tratamiento antibiótico según el tipo de bacteria en la orina. Las infecciones renales son más serias y pueden requerir un tratamiento antibiótico por varias semanas. Tomar grandes cantidades de líquido ayuda a prevenir otra infección.






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